jueves, 5 de noviembre de 2015

Nuevamente "Kath y los fantasmas" con descuentos en Amazon!

Hola a todos!

Les cuento que  a partir de mañana viernes, podrán comprar Kath y los fantasmas de la Mansión Hesbaye en su formato Kindle  con un 80% de descuento. Esto durará una semana, así que no se lo pierdan!

Y para aquellos que aún no lo han leído, les dejo el primer capitulo del libro para que puedan engancharse a esta entretenida historia llena de romance y misterio.

Disfrutenlo!


 


 

I   Un lugar muy especial

 

 


   No hace mucho tiempo atrás, en algún lugar de Europa que ahora no recuerdo, un grupo de estudiantes de secundaria realizó una salida a terreno (paseo según ellos) a un pequeño pueblito  perdido en un fértil valle. En realidad el pueblo no estaba tan aislado como cualquiera pensaría, ya que era muy común  que en él se reunieran grupos de scouts y excursionistas, quienes venían a aprovechar de su topografía única y generosa, sobretodo en los agradables días de verano. Esta vez, a pesar de que no era la temporada ni tampoco época de vacaciones, el grupo-curso  completo asistió  a la “gira”. Nadie quería perderse esta oportunidad de conocer algo nuevo, pasarlo bien, y por sobre todo, perder un buen par de días de clases; aunque eso significase dormir todo ese tiempo en el suelo, ya que la posada del pueblo sólo estaba acostumbrada a recibir gente que venía a acampar en la temporada alta.

   El pueblo  en si no comprendía  más que un par de caseríos sembrados  por allí y por allá, con sus calles  tapizadas de piedras de distintos colores como se pueden encontrar en cualquier lugar de Europa, ya lisas producto del paso de los siglos. Sus casas, hechas de barro y piedra, llevaban  todas en sus ventanas jardineras repletas de flores. Rojo, amarillo y violeta. Flores de todos los colores irradiaban el lugar con una alegría típica de primavera, mientras que el cielo azul  y con escasas nubes  anunciaba buen tiempo para aquellos días.

   A lo lejos, por supuesto, cientos de hectáreas de viñas cubrían las empinadas faldas de los cerros, aprovechando al máximo el beneficioso sol que le otorga la dulzura a las uvas. Y más allá, dominando todo el pequeño valle, una masa cordillerana de miles de metros de altura, invitaba a  los deportistas, y a los no tanto, a escalar sus magnificas paredes y admirar las nieves eternas que descansaban en sus cimas. Aquellas magnificas montañas eran la atracción del lugar, puesto que el único paso accesible para llegar a ellas era atravesando el pueblito de Nouzonville, el cual era el nombre del caserío al cual nos estamos refiriendo. Alta de unos 2.500 metros. , aquella masa cordillerana dominaba por completo el pequeño valle, con sus rosadas y escarpadas paredes de roca granítica, dibujando diferentes figuras a cada centímetro  que avanzaba el astro sol. Pero, de vez en cuando   terribles tormentas estallaban en las alturas  de la montaña, impidiendo a los excursionistas seguir su camino, incluso por varios días. Pero esta vez, la Gran Señora, como le llaman los lugareños, estaba de buenas, y un grupo de los estudiantes se estaba preparando para ascender al día siguiente; mientras que el resto se dedicaría  a conocer la zona, tomar sol en los verdes prados, o aprovechar de cosechar un poco de la sabrosa fruta que se producía en aquel lugar.

   Pero, repentinamente la Gran Señora cambió de parecer, y aquella  noche el clima en el pequeño valle cambió rotundamente. El cielo se tornó gris, oscuro y denso,   y a lo lejos los destellos de los rayos cayendo sobre la cordillera anunciaban una horrible tormenta. Por varias horas los ensordecedores estruendos no dejaron dormir a los chicos. Ni  siquiera ganas de hablar había en el hostal, ya que el miedo  invadía a estos jóvenes de ciudad que no estaban acostumbrados a este tipo de fenómenos atmosféricos. La corriente eléctrica fue interrumpida por varias horas, y el valle se oscureció por completo. El espectáculo era fantástico, como  miles de fuegos artificiales  alumbrando las cumbres una y otra vez,  en un jugueteo sin fin. Sin embargo, la luz del sol al día siguiente dejó  ver un valle limpio y tranquilo. Sólo la tierra húmeda era prueba rotunda de la tormenta de la noche anterior, y los chicos rápidamente olvidaron el asunto. El sol brillaba en todo su esplendor, y había muchas cosas por hacer. Era una semana completa para disfrutar y que nadie podría olvidar.

 

 
***

 

   Podría haber sido temprano aquella mañana, pero por la tormenta de la noche anterior, la mayoría de los chicos se quedó durmiendo en sus respectivos sacos de dormir, tratando de recuperar las largas horas de desvelo. Pero en cuanto el calor primaveral  comenzó  a hacerse notar en la pensión, muy pocos pudieron resistirse a aquel encantador día que se presentaba ante ellos.

   El grupo no superaba los treinta muchachos, incluyendo los dos respectivos profesores que guiaban al curso. Alegres y dicharacheros los chicos, cuyas edades fluctuaban entre los quince y los diecinueve años, no paraban de ir de aquí para allá por el pueblo. Algunos paseaban a caballo, otros caminaban por los tranquilos campos; algunos de los muchachos pasaban gran parte del día tratando de conquistar a las jovencitas del pueblo, mientras que los más serios retomaban la organización de la abortada ascensión a la montaña.

   Todos ellos venían por primera vez a Nouzonville, curiosos por conocer este pintoresco lugar. Citadinos de nacimiento, la mayoría de ellos no tenían ni la más mínima idea de lo que significa la vida del campo. La sola idea de hacer contacto con una vaca les parecía el hecho más asombroso  para sus poco experimentadas vidas, aunque no para todos ellos. Pero el pequeño valle comenzaba a hacerse estrecho, y ya no existía otro lugar para visitar que no fuera escalar las cumbres de los alrededores. La estadía comenzaba a ponerse tediosa para aquellos jóvenes sedientos de aventuras y diversión, y el resto de la semana hubiera sido una tortura  si no fuera por un descubrimiento que hiciera uno de ellos.

   Esa tarde, cuando todos se reunían para probar la cena; todos, a excepción de los excursionistas y de David, parecían realmente aburridos de aquel  lugar. Lo único que deseaban era que el tiempo se descompusiera nuevamente para así poder volver a casa. Una vez terminada la cena, cada uno se reunió con su respectivo grupo. Mientras algunos planeaban realizar una fiesta para poder pasar las penas, el grupo de David, enfermos de aburridos, buscaban algo diferente en qué entretenerse. Sin embargo, David y su insistencia en que amaneciera pronto, tenían desconcertados al resto  sus amigos:

-¿Y a ti qué te pasa?- le preguntó Javier.

-Nada. ¿Porqué?-

-¡Cómo que nada! ¡Nosotros desesperados por volver a casa, y tú sólo quieres que amanezca luego!-

-¡Ah! ¡Lo que pasa es que ustedes no han sabido buscar la entretención en este pueblo! ¡Eso es lo que pasa!-

-¡Ah! ¿Sí? ¿Y dónde hay que buscar entretención aquí para poder sobrevivir?- preguntó a su vez Alicia.

-¡Pues muy fácil, mi querida Cia!- le respondió David- ¡En la misma gente que vive en este pueblo!-

-¡Uf! ¡Que entretenido!- exclamó irónicamente Javier -¡Podemos pasar horas y horas hablando de la cosecha de este año y de cuántos huevos puso la gallina del vecino esta mañana!-

-¡Pues fíjate Javier que eso no es lo único que se puede conversar con la gente de aquí!- le respondió David -¡La gente vieja tiene muchas buenas historias que contar!-

-¡David tiene razón, Javier! ¡Estos pueblos chicos tienen un montón de historias que narrar!- explicó Katharine.

-¡Bah! ¡Yo pensaba que sólo te gustaban los viajes astrales y la meditación trascendental Katharine!-

-¡Para que veas que hay otras cosas que hacer Javier!-

-¡Bueno, bueno, van a escuchar lo que les tengo que decir, sí o no!- replicó David.

-¡Dale!-

-Bien. Esta tarde conocí a un viejito al otro lado del pueblo. Era súper simpático y me invitó a probar su vino... -

-¡Claro! ¡Copete! ¡Pa´variar!- exclamó Alicia.

-¡Ya! ¡Poh! ¡Déjame seguir!-

-Bueno-

-¡Ya! Estuvimos hablando y me contó un montón de cosas acerca del valle, del tiempo en que era joven, de la fundación del pueblo... -

-¡Ah! ¡Que entretenido!-

-¡Sí! ¡Es súper entretenido Javier! ¡De la vida de la gente de aquí y… de la existencia de una casa embrujada!-

   Al decir esto, sus amigos le quedaron mirando atónitos. La sorpresa que les dio a sus compañeros fue motivo de satisfacción para David, y una idea loca invadió la mente de cada uno de ellos.

-¿Una casa embrujada?- preguntó Javier.

-¡Así es!-

-¿Estás seguro?-

-¡Completamente! ¡El señor  Charon me aseguró que no ha habido nadie en muchos años que haya pasado una noche completa en ese lugar! ¡Todos los que entran allí salen aterrados!- explicó el muchacho.

-¡Guau! ¡Eso es fantástico!- exclamó Javier muy interesado en el tema.

-¿Fantástico? ¡Por favor Javier! ¡Son seres del mundo astral que no tienen nada mejor que hacer que molestar a los vivos!- señaló Katharine.

-¡Bueno Kath! ¡Tú con tus cosas raras también asustas a cualquiera! ¿No?- se burló su compañero.

-¡Ja! ¡Ja!- le respondió irónicamente.

-¡Ya! ¡Basta! ¡Ustedes dos parecen cabros chicos!- exclamó enojada Alicia -¡Este pueblo es una lata,  y si  podemos divertirnos un rato en ese lugar, sería genial!-

-¡Eso mismo pensé yo!- respondió David -¡Será muy entretenido visitar una casa llena de fantasmas!-

-¡Vayan ustedes! ¡Yo no tengo tiempo para perderlo en lugares cargados negativamente!- señaló Katharine.

-¡Como quieras Katha!- agregó Javier -¡Tú te lo pierdes! Además, ¿Qué vas a hacer en este lugar apestoso?-

-Creo que iré con los chicos a caminar para arriba-

-¡Ay! ¡Pero que lata! ¡Terminarás muerta y toda sucia!- exclamó Alicia poniéndole mala cara.

-Al menos es mejor que andar aquí con el tonto de Edmundo a la cola mía, ¿no?- recalcó la muchacha.

-¡Eso es cierto!-

-Bueno. Anda tú a escalar cerros. Nosotros mañana iremos a cazar fantasmas- señaló Javier.

   En poco tiempo la noticia recorrió todo el lugar, y para la media noche el grupo formaba doce personas. Una expedición iría al día siguiente después del almuerzo a reconocer el terreno, y cuando anocheciera, todo el grupo se enfrentaría a esta novedosa aventura. La casa Hesbaye estaba en sus miras.

4 comentarios:

  1. ¡Hola Landesfes!

    Tiene una buena pinta. Amazon siempre hace buenos descontos y me gusta porque puedes leer los libros de cualquier computadora si bajas en aplicativo Kindle de Amazon .
    Gracias por la recomendación

    Besotes

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  2. Hola!
    Gracias por la información.
    De verdad que se ve una historia muy interesante.
    Besos

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